Y bueh... ¿Qué carajos les pasa por la cabeza a los hombres? ¿Quién las ha dado el derecho de jugar con nuestras emociones a su antojo? ¿Envian señales mixtas o de verdad no tienen ni puta idea de lo que causan?
Pensemos esta situación hipotética: Has hablado con un muchacho que te presentaron unos amigos en una reunion, todo casual. No ha sido para nada en plan romantico ni con segunda intención. El chico es muy buena onda, pero no han cruzado más de diez palabras. Un dia cualquiera otra vez se ven, con los mismos amigos de aquella vez. Él te lanza miradas y tu no le eres indiferente, pero las cosas no van más allá.
Unos dos meses después, este chico te envia una solicitud de amistad a facebook y obviamente te emocionas y la aceptas. Pero con el pasar de las semanas no te habla... Y, o sea, él te agregó, ¡que él te hable!. Cuando ya has perdido toda esperanza de que algun dia llegasen a hablar ¡ZAS! Comenta en una publicación tuya. Le sigues la corriente y le da incluso 'like' a lo que comentas, pero ya, ahi muere el "fuego". Ausencia prolongada nuevamente. Desesperación total.
Pero pasa, que al poco tiempo, ¡por fin te habla al chat! Para algo que parece spam -.-. Pero es tu oportunidad para hablarle, es decir, es ahora o nunca. Vivir o dejar morir. Hablan de cosas nada importantes como de los amigos en común o el partido cuya transmisió acaba de finalizar. Pero hubo intercambios de 'jajajajaja' e intercambio de emoticones. Es decir, han alcanzado otro escalón en la escala de hablar virtualmente. Aunque obviamente.ya se han visto en persona.
Ahora tu preocupación se centra en que él no ha preguntado nada de tu vida perasonal, y es cuando te preguntas ¿para qué diablos me agregaste entonces? ¿Para hablarme cuando se te antojara o simplemente por inercia lo hiciste? De verdad, es agotador intentar comprender el enredado cerebro de un hombre. Sus señales, mas que ser confusas son contrarias. Un dia es si, un dia es no. Un dia blanco, otro ea negro. Un dia te habla y eso es todo lo que hablaran en el mes.
A partir de ahora, tu única oportunidad con ese chico (que obviamente te gusta) será aprovechar las veces que se vean en persona. Las cuales no son muchas porque... Él está estudiando en otra ciudad. Gracioso, ¿cierto? El metiche destino hace una de sus jugadas nuevamente.
Continuará...
Xoxo, Luisa.