Les
presento el Inicio, el desarrollo y el POSIBLE FINAL del debate que ha sacudido
a Colombia entera.
-El 24 de
noviembre de 2009, con el propósito de buscar opciones para desarrollar un proyecto
hotelero ecoturístico de alto nivel en Colombia, el empresario Stefan
Saldarriaga, en representación de la empresa Mickmash, inspeccionó varios
terrenos en el Magdalena. El recorrido se concentró en la zona de los ríos
Mendihuaca y Buritaca y la idea era que fuera próximo a la ciudad de Santa
Marta. Así surgió una de las iniciativas de mayor polémica en la actualidad
porque compromete grandes intereses económicos y políticos.
-A finales de
enero de 2010, se produjo una visita. Esta vez volvió a Santa Marta Stefan
Saldarriaga en compañía de su hermano Juan Guillermo, ingeniero civil de
profesión y residente en Estados Unidos, y un invitado especial: Itthi
Yossundra, alto ejecutivo de Six Senses. En esta ocasión la reunión fue con el
alcalde de Santa Marta, Juan Pablo Diazgranados, a quien le presentaron un
balance de las observaciones realizadas en la región, y en especial el interés
por un lote de 20 hectáreas en el sector de Palomino, en La Guajira. La
reunión terminó con un recorrido en yate por las costas del caribe, en
particular por el parque Tayrona, donde el visitante exteriorizó su admiración
por el enorme potencial de este escenario. Pero como el interés estaba centrado
en el terreno de Palomino y la multinacional Six Senses respaldaba esta opción,
los voceros de Mickmash retornaron a mediados de febrero, en esta ocasión
acompañados por uno de sus más entusiastas promotores: el empresario Felipe
Santos Calderón, hermano del presidente Juan Manuel Santos.
-El 24 de marzo de
2011 , en la Cámara de Comercio de Santa Marta, se constituyó la empresa
Promotora Arrecifes S..A.S., con el objeto de desarrollar proyectos
ecoturísticos. Como miembros principales de la Junta Directiva quedaron Manuel
Julián Dávila Abondano, el director comercial del grupo, y Simón Solano Tribín,
esposo de Claudia Dávila, quien a su vez quedó al frente de la gerencia. Otros
miembros de la familia Dávila Abondano quedaron registrados como integrantes
suplentes de la gerencia y la junta directiva.
Lo demás es
historia reciente. El presidente Juan Manuel Santos anunció en uno de sus
acuerdos para la Prosperidad que Colombia iba a tener su primer hotel de siete
estrellas, y que éste tendría forma a través de la empresa internacional Six
Senses en el parque Tayrona, en el departamento del Magdalena. Desde ese día la
polémica no cesa. Y menos desde que se supo que el Ministerio del Interior
certificó que, desde el punto de vista geográfico y espacial, no había
comunidades indígenas en el sector Arrecifes del parque Tayrona.
Hoy es claro que
detrás del ambicioso proyecto en el Tayrona está el grupo Daabon con su poder
empresarial en el área de la comercialización de productos orgánicos, el
negocio del biodiesel o la producción de aceite de palma, pero también con
sus escándalos por derrames de aceite vegetal en el sector de Taganga
o los millonarios beneficios que recibió ilegalmente del
programa Agro Ingreso Seguro. Junto a Daabon está Mickmash de los hermanos
Saldarriaga y la multinacional del ecoturismo Six Senses.
El resto del
negocio lo llenan los otros dueños del terreno: las familias Dávila Zúñiga,
Castro Guerrero y Solano Tribín. Todas familias acomodadas, reconocidas,
influyentes groseras y prepotentes del Magdalena. En las trascena de
las decisiones está la Fundación Pro Sierra Nevada, quien tendrá que hacerle un
seguimiento al caso y dar la última palabra. Con un detalle adicional, por su
carácter independiente la Fundación tiene un peso muy grande sobre los Mamos de
la Sierra. De alguna manera en sus manos también está el futuro de un proyecto
que tiene agitado el mundo ecológico.
En estos momentos en ministro de medio ambiente asegura que el proyecto
está muerto.
"Desde el primer consejo de
ministros, el Presidente fue claro en afirmar que cualquier negocio o
iniciativa relacionada con el Estado, en el cual hubieran tenido o tuvieran
alguna participación parientes suyos, no se haría. Por eso, el posible proyecto
de ecoturismo en el parque Tayrona está muerto".
Con estas palabras, el ministro de
Ambiente, Frank Pearl, sepultó ayer la iniciativa de la firma tailandesa Six
Senses para la zona protegida de la Sierra Nevada y dio fin a una polémica que
se había generado alrededor de la misma y que cada día crecía más.
Y agregó: "Teniendo esto en
cuenta, nosotros esperamos que los inversionistas se abstengan de presentar el
proyecto".
Pearl, que acababa de reunirse con el
Jefe de Estado, se refirió a informaciones según las cuales Felipe Santos,
hermano del Presidente, y el ex vicepresidente Francisco Santos, su
primo, habrían tenido alguna relación años atrás con el proyecto hotelero.
Aunque, como colombiana, me atrevo a decir
‘Amanecerá y veremos’ puesto que con dinero baila el perro y los dirigentes son
como caninos, van tras la carnada jugosa.


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