miércoles, 26 de octubre de 2011

Proyecto hotelero en Reserva Natural: ‘Amanecera y veremos’


 Les presento el Inicio, el desarrollo y el POSIBLE FINAL del debate que ha sacudido a Colombia entera.




-El 24 de noviembre de 2009, con el propósito de buscar opciones para desarrollar un proyecto hotelero ecoturístico de alto nivel en Colombia, el empresario Stefan Saldarriaga, en representación de la empresa Mickmash, inspeccionó varios terrenos en el Magdalena. El recorrido se concentró en la zona de los ríos Mendihuaca y Buritaca y la idea era que fuera próximo a la ciudad de Santa Marta. Así surgió una de las iniciativas de mayor polémica en la actualidad porque compromete grandes intereses económicos y políticos.

-A finales de enero de 2010, se produjo una visita. Esta vez volvió a Santa Marta Stefan Saldarriaga en compañía de su hermano Juan Guillermo, ingeniero civil de profesión y residente en Estados Unidos, y un invitado especial: Itthi Yossundra, alto ejecutivo de Six Senses. En esta ocasión la reunión fue con el alcalde de Santa Marta, Juan Pablo Diazgranados, a quien le presentaron un balance de las observaciones realizadas en la región, y en especial el interés por un lote de 20 hectáreas en el sector de Palomino, en La Guajira. La reunión terminó con un recorrido en yate por las costas del caribe, en particular por el parque Tayrona, donde el visitante exteriorizó su admiración por el enorme potencial de este escenario. Pero como el interés estaba centrado en el terreno de Palomino y la multinacional Six Senses respaldaba esta  opción, los voceros de Mickmash retornaron a mediados de  febrero, en esta ocasión acompañados por uno de sus más entusiastas promotores: el empresario Felipe Santos Calderón, hermano del presidente Juan Manuel Santos.

-El 24 de marzo de 2011 , en la Cámara de Comercio de Santa Marta, se constituyó la empresa Promotora Arrecifes S..A.S., con el objeto de desarrollar proyectos ecoturísticos. Como miembros principales de la Junta Directiva quedaron Manuel Julián Dávila Abondano, el director comercial del grupo, y Simón Solano Tribín, esposo de Claudia Dávila, quien a su vez quedó al frente de la gerencia. Otros miembros de la familia Dávila Abondano quedaron registrados como integrantes suplentes de la gerencia y la junta directiva.
Lo demás es historia reciente. El presidente Juan Manuel Santos anunció en uno de sus acuerdos para la Prosperidad que Colombia iba a tener su primer hotel de siete estrellas, y que éste tendría forma a través de la empresa internacional Six Senses en el parque Tayrona, en el departamento del Magdalena. Desde ese día la polémica no cesa. Y menos desde que se supo que el Ministerio del Interior certificó que, desde el punto de vista geográfico y espacial, no había comunidades indígenas en el sector Arrecifes del parque Tayrona.
Hoy es claro que detrás del ambicioso proyecto en el Tayrona está el grupo Daabon con su poder empresarial en el área de la comercialización de productos orgánicos, el negocio del biodiesel o la producción de aceite de palma, pero también con sus  escándalos por derrames de aceite vegetal en el sector de Taganga o  los millonarios beneficios que recibió  ilegalmente del programa Agro Ingreso Seguro. Junto a Daabon está Mickmash de los hermanos Saldarriaga y la multinacional del ecoturismo Six Senses.
El resto del negocio lo llenan los otros dueños del terreno: las familias Dávila Zúñiga, Castro Guerrero y Solano Tribín. Todas familias acomodadas, reconocidas, influyentes groseras y prepotentes  del Magdalena. En las trascena de las decisiones está la Fundación Pro Sierra Nevada, quien tendrá que hacerle un seguimiento al caso y dar la última palabra. Con un detalle adicional, por su carácter independiente la Fundación tiene un peso muy grande sobre los Mamos de la Sierra. De alguna manera en sus manos también está el futuro de un proyecto que tiene agitado el mundo ecológico. 

En estos momentos en ministro de medio ambiente asegura que el proyecto está muerto.

 "Desde el primer consejo de ministros, el Presidente fue claro en afirmar que cualquier negocio o iniciativa relacionada con el Estado, en el cual hubieran tenido o tuvieran alguna participación parientes suyos, no se haría. Por eso, el posible proyecto de ecoturismo en el parque Tayrona está muerto".
Con estas palabras, el ministro de Ambiente, Frank Pearl, sepultó ayer la iniciativa de la firma tailandesa Six Senses para la zona protegida de la Sierra Nevada y dio fin a una polémica que se había generado alrededor de la misma y que cada día crecía más.
Y agregó: "Teniendo esto en cuenta, nosotros esperamos que los inversionistas se abstengan de presentar el proyecto".
Pearl, que acababa de reunirse con el Jefe de Estado, se refirió a informaciones según las cuales Felipe Santos, hermano del Presidente, y el ex vicepresidente Francisco Santos, su primo, habrían tenido alguna relación años atrás con el proyecto hotelero.

Aunque, como colombiana, me atrevo a decir ‘Amanecerá y veremos’ puesto que con dinero baila el perro y los dirigentes son como caninos, van tras la carnada jugosa.



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