Es
gracioso desconocerte ahora y pensar que hace un par de años éramos mejores
amigas.
Quizá
iniciaste esa extraña etapa de auto-descubrimiento y en el camino te
diste cuenta que mis acciones, pensamientos e invitaciones no podrían hacer
parte de la nueva tú. Quizá te diste cuenta que yo nunca podré hacer las
cosas que te gustan, pero quiero que tengas en cuenta que yo a ti te respeto,
seamos o no mejores amigas ya.
Lo que
más me duele es que ya no te importo, sólo te importan tus nuevas amistades y
lo que ellos te brindan; lo que más me duele es que perdí a la única persona
con la que tenía tantas cosas en común. Perdí a la que creí, más que una amiga,
mi mejor amiga e incluso, más que eso, perdí a mi hermana. Duele saber que ya
nada volverá a ser como era... duele el simple hecho de pensar que te
avergüenzas de decir que nos conocemos. Así lo siento, así se ve.
La verdad
ya decidí que sólo serás una conocida para mí en el momento que decidas que yo
lo seré para ti. Me despido de nuestra amistad... los amigos no son como tú,
los amigos se estiman, se llaman, se dicen chistes, se mandan mensajes, se
toman fotos, pasan tiempo juntos, ven películas, hablan de cosas estúpidas; los
amigos siempre están en el momento triste para sacarte una sonrisa, en el
momento de seriedad para hacer una bobada que rompa la tensión. Los amigos se
buscan sin importar la situación, ni el tiempo, ni la distancia, ni los
gustos...
Hoy
decido que ni tú, ni nadie podrá hacerme dudar, llorar, ni bajar mi estima con
una simple frase. Haces parte de mi pasado, pero no harás parte de mi futuro.
Hoy tú sólo serás alguien a quien solía conocer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario